Para explicar de qué se trata el coaching se hace referencia en forma habitual a la película ganadora del Oscar, El discurso del rey. En esa película Lionel Logue (Geoffrey Rush) era el coach del duque de York, Alberto (Colin Flirth), futuro rey Jorge VI de Inglaterra. El objetivo del «entrenador» estaba claro: acabar con la tartamudez del monarca.
Se definen allí cuatro factores necesarios para entablar una función de coaching: claridad, consenso, compromiso y control. Los directivos recurren al coaching para descubrir cómo son realmente, si están en el lugar adecuado y cómo tienen que transformarse para adaptarse a una nueva situación o, simplemente, estar mejor consigo mismo.
Esta práctica viene en ascenso en el mundo empresarial a nivel global, y en los últimos años, también en Uruguay.
Los expertos mexicanos en coaching José Luis Vieyra Robledo y Elena Espinal señalan las razones que consideran llevan a un empresario a contar con un coach (las primeras cinco corresponden a Vieyra y las segundas a Espinal).
1. Logra poner en evidencia la cultura de la organización, para que los líderes decidan si ciertas creencias, prácticas y/o comportamientos que durante algún tiempo fueron útiles y ya no lo son, puedan ser transformadas.
2. Acompaña la formación de líderes a nivel de gestión de las personas y sus relaciones.
3. Limita la fuga de talentos, pues el aprendizaje se convierte en el motor del crecimiento y desarrollo dentro de la organización.
4. Permite orquestar ambientes más expansivos, al gestionar los conflictos y los errores desde el lugar del aprendizaje.
5. Instala una cultura de aprendizaje continuo y un deseo por aprender de manera integral y transcendente, permitiendo (re)descubrir la esencia humana en el mundo organizacional.
6. Facilita un mayor entendimiento de la gestión emocional de los ejecutivos, que favorece a la reflexión y a la mejor toma de decisiones.
7. Invoca ideas que colaboren en nuevas formas de comprender a la realidad empresarial.
8. Genera diálogos nuevos y una comunicación más fluida y ordenada con su entorno.
9. Sirve para co-crear nuevos planes de acción e invocar un renovado compromiso en la generación de nuevas alternativas para la empresa.
10. Es de utilidad para fomentar posibilidades de cambio actitudinales y comportamentales con clientes internos y externos que puedan generar espacios de mayor armonía y crecimiento a la interna de la empresa.
Según Halegua, las empresas que recurran al coaching podrán facilitar procesos de trabajo: «En este mundo tan cambiante donde todo va a velocidades muy rápidas, hay una inmensidad de futuros posibles y el coach justamente lo que hace es ayudar en la generación de realidades dependiendo de las elecciones de las personas y lo que está sucediendo en su contexto».
Se analizan varias dimensiones: la relación entre los trabajadores de una empresa, entre la compañía y sus clientes, y la relación de las personas con las máquinas y sus herramientas de trabajo más directas, en cuanto a la adecuación y buen funcionamiento.
Entre las empresas uruguayas que cuentan con servicio de coaching, se encuentran algunas financieras, empresas del sector servicios, comerciales, exportadoras. «El coaching en Uruguay está en sus inicios, pero se está expandiendo rápido», explicó.
Este jueves, la IFC Uruguay realizará un encuentro al que denomínó «La creación del futuro en un mundo cambiante. El coach como facilitador empresarial», para el que cuenta como expositores con los mexicanos Elena Espinal y José Luis Vieyra, que trabajan con oficinas gubernamentales y empresas en México. Será en el Hyatt Centric, a partir de las 8.30 horas.
Fuente: http://www.elobservador.com.uy/diez-razones-contratar-un-coach-n1087118